martes, noviembre 20, 2007

La Casa Azul en concierto


Como dijo Guille Milkway, "es el disco de la liberación". Y así es, por fin vemos a un Guille que ya se cree que es artista protagonista de su obra y no se esconde detrás de los 5 componentes ficticios de caras dulces y poperas. Hace como un año leí en la Rockdelux una entrevista en la que salía con su gorro. Este domningo en El País, tenía un reportaje a 3 páginas y sin complejos. Sí, sí, empieza a confiar en sí mismo, pero sin que se le suba. Después del concierto estuvimos a su lado, como quinceañeros de 30 pidiéndole fotos, autógrafos. Y él, Él allí, diciendo "no, yo no me lo merezco", mientras buscaba a su novia para darle besos, que es lo que le apatecía en vez de aguantar a unos fans encantados con que La Casa Azul exista.
Cuando una persona hace tanto bien por el resto del mundo (de verdad, La Casa Azul te hace volar y olvidar) y lo hace sin creerse un salvador (al estilo Bono, Al Gore y semejantes) todo lo que se puede decir de él es bueno y sin envidias. Guille controla todo en su mundo de liberación, maneja como nadie la producción (ruiditos, imágenes) y poco a poco comienza a tener una puesta en escena con instrumentos más sofisticados(ya no sale con la i-pod con las melodías pregrabadas como si fuera un vulgar dj). Guille tiene un corazón tan grande que agradece sin pudor el apoyo recibido, bien sea de Juan de Pablos o de Julito Ruíz. A diferencia de otros, se sabe afortunado en su desgracia imaginada.

martes, noviembre 13, 2007

Interpol en concierto


Interpol volvió a llenar la Riviera, esta vez con media parroquia de fans a medio camino entre jovenzuelos de Malasaña y los pijillos de Alonso Martínez, eso sí, muy entregados. Tal vez por esto durante gran parte de concierto caían trozos de pintura del techo o a saber qué del conducto de ventilación. En fin, mala pinta tenía fuera lo que fuera. El sonido de la Riviera tampoco es que sea una maravilla y a ratos Paul Banks se quedaba por abajo del máquina de su guitarra, Daniel Kessler, o del batería. Peor sonó, a diablos, cuando ya cerca de final se produjeron un par de acoples dignos de principiantes. Una pena.
Calidad de sonido aparte, el concierto comenzó como lo suelen hacer en esta gira, con Pioneer to the falls , canción que bien podría servir como cierre (me corta la respiración cada vez que la escucho), y repasaron el lado más acelerado de sus tres discos, temazos como C'mere, Slow hands o Devil. Sí, definitivamente tenía que ser trozos de pintura lo que caían del techo.

jueves, noviembre 08, 2007

la casa azul: la revolución sexual

Después de tan larga espera Guille Milkway (el hombre orquesta-digital) vuelve con sus sonidos frenéticos, sus parapapás y sus miedos. Recuerdo que en el FIB'06 nos aseguró que sacaría disco en noviembre, pero novimbre de 2007, debría haber dicho. Guille es un chico especial, meticuloso y muy hiperacitvo, y la espera merece la pena. Esta vez no sufre por el amor no correspondido (me has dicho hola por primera vez del Tan simple como el amor) ni quiere un chicle cosmos. Guille, digamos, se ha transformado, teniendo como tiene una personalidad, perdón, un poco bipolar, para disfrutar de la vida y de la vida en pareja (el momento más feliz) o también para sufrir los miedos de perderla (mis nostálgicas manías). Es el rey de los subes-bajas, pero cantados sin vergüenza.

Su música, de verdad, sí que te hace volar. Y sus conciertos más.

martes, noviembre 06, 2007

Joaquín Reyes es el rey

He aquí abajo una de la preguntas hechas a Joaquín Reyes, director de Muchachada Nui, durante la entrevista en el in-Mundo.com. Leétela y verás que es el rey del absurdo, lugar donde voy a ponerlo en este blog.

Joaquín! se conoce que te gusta el indie pop a cascoporro, ¿no? ¿ que grupos de la escena nacional te gusta oir o ver en directo ?

Ya los he visto tocar, pero me gustaría conocer a Astrud personalmente. Manolo escribe de las mejores letras arround the world.

Radiohead: In rainbows


Desde el día 10 de octubre que comenzó la descarga masiva del nuevo disco de Radiohead (el día 3 de diciembre comenzará el envío a casa de la caja de fan adinerado y fetichista) ya estamos pensando en cuándo podremos verlos en directo. Aunque realmente eso ocurre siempre.
Los chicos de Oxford se dejan de experimentos electrónicos muy barrocos, mientras que Thom Yorke canta bajito, en plan dramático, excepto Bodysnatchers y Jigsaw Falling into Place, que canta alto, más energético. (Qué ofensa pero es que no he podido resistirme a copiarratear la Hora Chanante). En fin, volvamos a Thom York. Ya lo estoy viendo con los ojos cerrados, los brazos hacia dentro, vestido como un post-grunge (barba de tres días, ropas de otoño, converse grises color hielo, sucias) y con el alma abierta con cada acorde.
Es un disco para saborear en dosis pequeñas, que con estos días de frío nunca se puede saber hasta dónde te puede llegar la canción Nude, por ejemplo.