
A estas alturas poco puedo decir de la última, cómo describir, chorrada con gracia de Tarantino. Argumento simple: hombre asesina (no me queda claro el motivo) a 4 chicas e intenta liquidar a otras tantas con resultado para él bastante ridículo (como Hamilton). Con esta excusa, Quentin se recrea en los diálogos entre las chicas sobre sus relaciones sexuales, como hacen las amigas que se cuentan todo. Los hombres, en cambio, somos más de decir, si no miente, "sí, me la tiré" y poco más. También disecciona la américa profunda: las chicas beben y fuman a costa de los chicos que lo hacen como inversión, pero a fondo perdido, porque luego nada de nada.
Tarantino demuestra que es un genio de ese tipo de diálogo, tan Pulp Fiction, y aunque la historia parece que navega en ese recurso, el final remata, nunca mejor dicho, la película como nadie se esperaba. Y además muy bien.
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