martes, septiembre 25, 2007

diario de phoenix


Phoenix está en el estado de Arizona, a unas 4 horas y media de nueva york y de media suele tener unos cuantos grados más de calor que el resto del país. En el aeropuerto alquilamos un mustang convertible para fantasear a lo Thelma & Louise.
día 4: Atravesamos un desierto de cactus de película, nos detuvimos en un bar-café de carretera a comer algo: un gran welldone 8 oz steak, con sus patatas fritas y eso, mientras tres mujeres sentadas al final de la barra le daban cuartelillo a los vaqueros que entraban. Luego continuamos hasta un pueblo llamado Gran Cañón (por que será?).
día 5: visita al Gran Cañón desde la zona sur, y viaje hasta Monument Valley, allá donde rodaba Ford su pelis del oeste. SIMPLEMENTE ESPECTACULAR. Nos trajimos hasta un puñado de tierra roja.
día 6: coche hasta las vegas, la ciudad réplica de muchas ciudades y donde todo es posible, hasta casarse en dos horas. SIMPLEMENTE verlo pa'creerlo.
día 7: Visita a la presa de Hoover, una maravilla de la ingenería humana, y regreso a Phoenix. De camino nos detuvimos en un motel de carretera, con la excusa de meternos en las tripas de la américa profunda, y salimos escopetados ante el panorama con más miedo que Scobby Doo y Shaggy juntos. A lado de la recepción había una pareja de viejos que parecían vivir allí, él estaba sentado en una butaca junto a la puerta en mitad de la noche; nos atendió una rusa bastante rara y en la puerta de la habitación, que fuimos a explorar porque me daba mala espina, había una fina capa de mosquitos y polillas a la luz de la bombilla revoloteando a la espera de entrar. Con un "bueno-lo-siento-pero-tenemos-que-estar-temprano-en-el-aeropuerto" salimos corriendo. Qué asco, me estuvo picando la piel hasta la ducha, una hora más tarde y tras volver a pasar miedico por la zona chunga de Phoenix.
PD: Con esto se me ha ido la idea de irme de voluntario a la selva. Soy hombre de asfalto, está claro, pero sin ratas, por supuesto.
día 8: Regreso a nueva york.

No hay comentarios.: