viernes, septiembre 28, 2007

diario de nueva york: fin de viaje


Después de tanto ir de aquí para allá, la tercera parte del viaje nos la tomamos con la idea de hacer vida de newyorkino, en plan caminar por la ciudad sin prisas, ir de tiendas o ir a la lavandería, que falta hacía. Por 1 dólar el kilo, te supercompactan la ropa como una pila de folios.
día 8: vuelta a Nueva York, perdimos las horas que le ganamos a la ida. Cenamos en un griego y nos peleamos con un lobster embadurnado en salsa de tomate. Es muy típico de Nueva York el lobster, aunque me parece demasiado revolcarse para la carne que había.
día 9: Lower East Side, el Malasaña de allí. Mucho punkie entre alguna guay del Soho. Por cierto, detuvieron a una chica (a lo Amy Winehouse) y frente a ella un par de esas pijas de gafas grandes la miraban diciendo, qué se joda. Ella no les pudo sacar el dedo, estaba esposada, pero les llamó de todo como en las películas.
día 10: fuimos a Tiffanys, donde realmente nada malo puede pasar, y visita a un Moma totalmente reformado para aguantar las piezas del escultor Richard Serra. Por la tarde nos trasladamos a unos apartamentos del barrio de Chelsea y cenamos viendo el Empire State Building entre nubes blancas (por la luz de los edificios que se reflejaba). Impresionante.
día 11: continuamos en Chelsea entre galerías de arte y tiendas de ropa, y por la noche salimos por el Lower East Side donde conocimos a gente muy peculiar, incluso a una réplica de una Pin-Up de los 50.
día 12: caminar y caminar por Nueva York es un placer. Al atardecer fuimos en ferry desde el Downtown hasta State Island para ver el skyline de la ciudad y la Estatua de la Libertad. Es un ferry gratuito que a esas horas estaba lleno de españoles, turistas como nosotros.
día 13: Decir Conney Island es decir Parque de Atracciones. Es decir burbuja anclada en los años 50, es decir concurso de comer hot dog (hasta 69) o es decir barrio ruso. También es decir playa, larga y de arena blanca. Todo esto a 45 minutos en metro, atravesando Brooklyn y Queens. Un viaje hacia atrás en el tiempo que mereció la pena. Por cierto que la noria es todo un emblema. Por la noche atravesamos el puente de Brooklyn y volvimos por el puente de Manhattan. A sus pies, el barrio chino dormía hasta el día siguiente. Parecía mentira que pudiera descansar en algún momento.
día 14: Conciertazo de Interpol en el Madison Squash Garden. Todo un lujo, toda una suerte poder verlos en su ciudad.
día 15: muy triste, muy triste... regreso a la rutina. Con lo que mola ser newyorkino!!!!!!!

miércoles, septiembre 26, 2007

cuestión de sexo


Ayer comenzó la que creo es la segunda serie producida en Cuatro, junto con Corso, otra perla, añado. Es una pena que intenten imitar las series norteamercianas y les quede tan mal. Y eso que le han dado bombo y platillo hasta en los carteles del metro.
Las chicas son la versión española de Mujeres desesperadas, más listas que ellos, casi en el papel de hombres crueles. Si ya lo dicen los psiquiatras, que los roles de hombre-mujer se están cambiando. Y ellos son los que van a rebufo de ellas: son las víctimas de los cuernos, de la ambición o de los deseos de una novia con el reloj biológico haciendo tic-tac, tic-tac.
No es que esté en contra, ni a favor, después de tantos siglos de dominación pollil, aunque esto para los sociológos. Simplemente digo que lo anunciado por TV y el nombre de la serie, hacía creer que sería más rollo canalla y no esta telenovela medio- juvenil medio-treitañera, con un guión a ratos poco creíble.
Lo mejor: Guille Toledo, obviamente, aunque en un papel que no es el suyo.
Lo peor: la argentina, profesora de aeróbic descaradamente manipuladora a lo Eva Longira. Ahh!!
No creo que le dé muchas oportunidades más.

martes, septiembre 25, 2007

diario de phoenix


Phoenix está en el estado de Arizona, a unas 4 horas y media de nueva york y de media suele tener unos cuantos grados más de calor que el resto del país. En el aeropuerto alquilamos un mustang convertible para fantasear a lo Thelma & Louise.
día 4: Atravesamos un desierto de cactus de película, nos detuvimos en un bar-café de carretera a comer algo: un gran welldone 8 oz steak, con sus patatas fritas y eso, mientras tres mujeres sentadas al final de la barra le daban cuartelillo a los vaqueros que entraban. Luego continuamos hasta un pueblo llamado Gran Cañón (por que será?).
día 5: visita al Gran Cañón desde la zona sur, y viaje hasta Monument Valley, allá donde rodaba Ford su pelis del oeste. SIMPLEMENTE ESPECTACULAR. Nos trajimos hasta un puñado de tierra roja.
día 6: coche hasta las vegas, la ciudad réplica de muchas ciudades y donde todo es posible, hasta casarse en dos horas. SIMPLEMENTE verlo pa'creerlo.
día 7: Visita a la presa de Hoover, una maravilla de la ingenería humana, y regreso a Phoenix. De camino nos detuvimos en un motel de carretera, con la excusa de meternos en las tripas de la américa profunda, y salimos escopetados ante el panorama con más miedo que Scobby Doo y Shaggy juntos. A lado de la recepción había una pareja de viejos que parecían vivir allí, él estaba sentado en una butaca junto a la puerta en mitad de la noche; nos atendió una rusa bastante rara y en la puerta de la habitación, que fuimos a explorar porque me daba mala espina, había una fina capa de mosquitos y polillas a la luz de la bombilla revoloteando a la espera de entrar. Con un "bueno-lo-siento-pero-tenemos-que-estar-temprano-en-el-aeropuerto" salimos corriendo. Qué asco, me estuvo picando la piel hasta la ducha, una hora más tarde y tras volver a pasar miedico por la zona chunga de Phoenix.
PD: Con esto se me ha ido la idea de irme de voluntario a la selva. Soy hombre de asfalto, está claro, pero sin ratas, por supuesto.
día 8: Regreso a nueva york.

lunes, septiembre 24, 2007

Astrud, me reinvento


Primero fue en la antes llamada sala Arena, luego en el indyspensable '06, otra vez en la sala Arena, y en el FNAC, también en el Summercase '07 y por último este sábado en la sala Sol... y en todas las veces que he visto a Astrud, van y con la cara seria se marcan un concierto distinto, de repertorio y de sonido, que ya es reinventarse. Qué grandes.

El sábado no se llenó sala porque ya habían tocado el viernes y además estaba la Noche en Blanco. Así que fue un concierto bastante desahogado, sin empujones pero muy intenso. Mezclaron Tú no existes con temas de otros tiempos, y aunque hicieron 2 bises, el concierto no fue muy largo. Al menos a mí no se me hizo.

sábado, septiembre 22, 2007

diario de nueva york


El día de antes a volar me ocurrió una de las mías que por poco nos deja en tierra, hasta las 8 de la mañana del mismo día 31 todo estaba, cómo decirlo, volando. Ya me veía 2 semanas en casa sin hacer nada, porque después de dar la matraca con "lo siento pero adiós" a mis compañeros de curro, quién iba el lunes a la oficina más triste que una pasa y lo contaba. Yo no.
Como diría Woody Allen, chicos, vamos al lío.
día 0: vuelo, Time Square de refilón para no maltartar a una newyorkina con la avalancha de turistas, y cena en un pequeño italiano, Basílica, en la 9ª con las 47. Los camareros, sabiendo que nuestro acento significa poca propina, incluyeron el 15% en la cuenta. Todo un detalle por su parte.
día 1: Zona Cero y Wall Street, era sábado y los yuppies planchaban sus camisas o corrían mientras los turistas asaltábamos sus pequeños parques donde cada día malcomen un sandwich. Una vuelta por Century21 para ver que toda la ropa de grandes marcas, un poco hortera eso sí, estaba tirada de precio. Luego Chinatown, donde comprobé que no hay mejores empanadillas que las del chino de plaza españa; Little Italy, Soho, la zona más chic de la Gran Manzana, y Broadway, con sus teatros y millones de luces, todo un derroche en estos tiempos de cambio climático. Por la noche recorrimos el puente de Brooklyn y observamos el skyline, parecía un decorado de teatro.
día 2: Brunch en el Greenvillage, la zona donde tenía la casa Carrie Bradshaw y que empieza a ser colonizada por los adinerados, y por la tarde gran vuelta por Central Park con visita al Dakota (allí asesinaron a Lennon y envejece con elegancia Lauren Bacall) y el San Reno. Su portero, no sé si con la esperanza del dólar de propina, nos informó que viven Bono o Spileberg, entre otros artistas que no recuerdo.
Día 3: pensaba yo que teníamos el vuelo para Phoenix, pero la noche del domingo me di cuenta de que no era así. Menudo susto. Guggenheim, que estaba con la fachada envuelta en andamios para su rehabilitación, y caminata por la zona elegante y pudiente, lo segundo no implica lo primero, del Upper East Side y la 5ª Avenida. Y sí, Zara compite con Prada o Gucci, por lo menos en ocupar espacio. Por la noche fuimos al verdadeo puente de la película de Manhattan de Woody Allen, el Queensboro, siempre confundido, al menos por mí, con los puentes homónimos de los barrios, a ver, los puentes de Manhattan y Brooklyn.
Hasta aquí el primer tercio de viaje.

miércoles, septiembre 19, 2007

New york: I

Todo blog que se precie de desvelar algo de la intimidad de uno mismo, se ve obligado a colgar algunas fotos de su viaje de vacaciones, bien sea con la excusa de los edificios, de la ruta de bares, o de conciertos. Es una forma muy elegante de decir he estado en la India, en Estocolmo o en Honululú. Se me ocurre que debería hacerse un concurso entre los blogs para ver quién es el más guay.
Pues nada, para muestra un botón.