
Todo el mundo sabe que al pensar en la playa vienen esas imágenes de Benidorm hasta arriba, familias con niños, abuelas mandonas y otros seres. Por eso siempre intento evitar estas aglomeraciones salvajes que pueden acabar cabreándote como a una mona en celo. Luego dirán que los de Madrid vivimos estresados pero es que no saben cuánto pueden molestar sus gritos ("cómete la sandía, Raúl", "que te he dicho que vengas aquí") y que te tiren arena a los ojos. Para huir de este tópico, las playas de Faro (Portugal) están altamente recomendadas. Ve, piérdete y disfrútalas.
Yo, concretamente, lo he hecho.
En estos días vacacionales no he visto cine, ni conciertos, pero sí que, siguiendo la moda de devorar series, he visto capítulos de algunas de ellas: House, 6 grados, 5 hermanos, Lost.
Para generar controversia entre los seguidores de Lost, tengo que decir que aunque me gustan las tramas y su habilidad para llegar a los puntos álgidos, me parece una serie que podrá ser de ficción pero que no es (nada) creíble. No es creíble el accidente de avión, no es creíble que un minusválido recupere la movilidad por el golpe, y cosas por el estilo. Me lo creería si fuera, por ejemplo, Héroes.
En las series de las cosas más importantes son los personajes (House es todo personaje) y Lost tiene unos cuantos que sin ser espectaculares, le dan juego. Veamos cómo evoluciona aunque me da a mí que de la isla no salen en esta primera temporada. ¿Por qué será?
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