lunes, marzo 05, 2007

Piercing fuera

Después de 2 años y medio llevando en la ceja algo plateado primero y luego un lunar doble que de cerca no era tal, me he quitado el piercing mientras jugaba con él porque he sentido que estaba infectado.
Tal vez se haya infectado por las miradas oblicuas del cliente para el que trabajo, o por la insistencia de una madre preocupada por la imagen de su hijo hacia el cliente para el que trabaja, o porque ya no me veo con él, que me voy haciendo mayor y que sólo es un tonto gesto de Peter Pan obstinado por no crecer. Da igual el (under)motivo, si el resultado es el mismo: piercing fuera.
PD: aún con la novedad de l acto en mi mente, resurgiendo la obstinación por no hacer lo que debo, me dan ganas de colocármelo otra vez y gritar: no, no, todavía no me lo quitaré (y mientras lo escribo sé que no voy a ponermelo nunca más).

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