miércoles, enero 03, 2007

Pequeña Miss Sunshine






Después de mucho evitar (sin querer) la película, ayer, en una sala abarrotada de los Renoir Plaza España, me regalé la primera película del año 2007. Con miedo a que me decepcionara, tras las buenas críticas de los medios, fui con todas las precauciones... y salí encantado de la sala. Un drama (porque es un drama) vestido de un humor cínico-negro y sin remilgos.

A pesar de lo exagerado de algunas situaciones, todo parece que tiene cabida en semejante familia, que aparece a punto de desintegrarse y acaba... bueno, acaba en una maravillosa pérdida del sentido del ridículo por ayudar a los sueños de una niña.

Entre el tío, el abuelo y el hijo, se pueden sacar decenas de frases que no habría que olvidar. Una de ellas es, más o menos: "la vida es un contínuo concurso de belleza"... por desgracia, añado.





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