
Segundo día: hasta la bandera y apoteósico, corre que te corre de un lado para otro para ver 3 o 4 canciones mientras llegaba el grupo favorito, que diría Julito Ruiz, DJ Rojiblanco.
Todavía con el calor de la siesta, llegamos al final de The Hidden Cameras (a mi lado estaba Manolo, de Astrud) a los que apenas me dio tiempo a saborear pero que estaban sonando muy bien. El bailarín histriónico, todo un show.
Sin duda el primer objetivo de la tarde eran Editors. En el directo me recordaron más a Interpol que nunca, pero, cerveza en mano, me dieron la primera alegría. Hay grupos que dicen mucho en los discos y luego defraudan en directo, Editors todo lo contrario.
Antes de que acabase y con la mente puesta en PJ Harvey (incomprensiblemente tocaba en la carpa S), nos acercamos a ver qué tal la niña Lilly Allen, reconozco que no soy muy seguidor de esta corriente del pop pero me gustó. Antes de que se llenase la carpa S y prefiriendo esperar sobre la moqueta azul, nos marchamos para allá. Allí nos encontramos a unos amigos que nos advirtieron que otros amigos no habían podido entrar en la carpa de Barcelona para verla. Así que nos sentamos muy centraditos y esperamos mientras acaban la escenografía de luces de navidad. Si tuviera que resumirlo en una frase diría, "amarás a PJ por encima de todo". Salió, en contra de lo acostumbrado, con un vestido largo y blanco cual personaje de Tim Burton. Rockera con la guitarra y más íntima con el piano o el teclado, la musa indie fascinó a la legión de fans. Sencillamente, la amarás.
Tras PJ llegó el momento de los sacrificios. Con gran tristeza nos marchamos de Astrud porque hasta Minusvalía estaba siendo un pedazo de concierto con Manolo maravilloso y Genis en su línea, siempre tan socarrón: Noam Chomsky, Me afecta, Chico del Siglo XXI.... en fin, un sacrificio por ver Arcade Fire de los que no sabremos cuándo volverán a pisar España mientras que Astrud es diferente (toca en mi pueblo por culpa de un reducto indie que todavía queda por allí, jo, no podré ir, estaré en el Contempopránea).
Perdón por la digresión.
De Arcade Fire me quedo con la puesta en escena. Lo que significa que no me entusiasmó su musical épico de violines o mandolinas. Antes de que acabara, nos acercamos, casi a sexta fila, a Bloc Party, seguidos por otra hueste de fans, estaba vez ingleses rubios tipo FIB. Energía en estado puro, la de los ingleses y la de Bolc Party. Tras 4 canciones salimos del nido enemigo y nos fuimos a coger sitio para Scissor Sister pero entonces recordamos que LCD Soundsystem iba a tocar en la carpa S.
Venga más chorro de energía. James Murphy (gracias Wikipedia) me encandiló con sus movimientos sobre el escenario y su sonido punk bailable. No se me escapará la próxima vez que toque en sala pequeña.
Las Hermanas nos hicieron volver a sacrificar un gran concierto y nos marchamos a coger sitio. Sentados sobre la moqueta azul escuchamos el final de Bloc Party, entonces llegó toda la gente de golpe.
Scissor Sister hicieron lo que saben hacer: darle un toque de glamour a los festivales, son, perdón, la hostia. Qué grandes!!!!!
PD: A vegetar la tarde de domingo.