viernes, diciembre 22, 2006

Mi yo hindú

Si es cierto que en algún lugar del mundo existe un doble de uno mismo, yo, hace un par de días cunado volvía de trabajar y sentado frente a mí en el metro, me tropecé con mi doble. Mi doble, pero hindú. No digo que fuese un espejo, dije que era hindú, pero teníamos las mismas uñas, el mismo rictus, el mismo movimiento de brazos, de ojos, de boca al sonreír, casi el mismo estilo para vestir. Tragué saliva cuando lo vi.
Lo miré durante tres paradas hasta Nuevos Ministerios, iba con su compañero de trabajo con el que no se parecía en nada más que en lo que se parecen los que son de la India. Cada vez más tenía la certeza de que era yo mismo que, por ejemplo, había saltado de un universo paralelo.
Entre la maraña de pensamientos, ahora me pregunto, ¿habría vivido lo mismo que yo? Seguro que no, pero me intriga saber cómo sería mi vida de mi yo hindú.
Todo un misterio.

No hay comentarios.: