miércoles, octubre 18, 2006

De algún modo había que empezar

Acabo de recibir una carta que he estado espererando 15 años, y es ahora cuando me llega, al más puro estilo Amelie, la fotografía dedicada de Juan Antonio San Epifanio, Epi, para más señas (si naciste allá casi por los noventa, te sonará a viejo, reviejo... así que paso de ponerme a contar historietas).

Es un buen motivo para empezar a alojar pensamientos y otras idioteces privadas en un lugar raro y público, para no descuidar el raquítico arte de escribir del que no escribe. Espero que este (otro) propósito de septiembre, sólo comparables con los de Año Nuevo, no lo guarde junto con el primer fascículo de inglés, francés, guitarra, o la Enciclopedia de El País o los primeros 100 abdominales que ya recuperé.

En fin, que el mundo está a rebosar de gente y cosas corrientes.
O tal vez no.

No hay comentarios.: